|
|
|
Atributos, Manifestaciones y Títulos de Dios
CONTENIDO
1
LOS ATRIBUTOS DE DIOS
1.1
Omnisciencia De Dios
1.2
Omnipotencia De Dios
1.3
Eternidad e Inmutabilidad de Dios
1.4
Santidad de Dios
1.5
Equidad y Justicia De Dios
1.6
Misericordia y Bondad
1.7
Amor De Dios: (Salvación)
2
MANIFESTACIONES DE DIOS
2.1
Jesús el Hijo De Dios
2.2
Jesús el Padre
2.3
Jesús es el Espíritu Santo
3
TITULOS DE DIOS
4
DEFINICIONES
4.1
Atributos
4.2
Manifestaciones
4.3
Titulos
5
CONCLUSIONES
La omnisciencia significa que
Dios conoce todas las cosas y las conoce de una manera absolutamente
perfecta. En 1 Juan 3:20, se menciona que Dios conoce todas las cosas, y
no es muy difícil de entender que es imposible que halla algo que no
pase por su conocimiento ("...mayor es Dios que nuestro corazón, y
conoce todas las cosas") Romanos 11:33, es otro de los versículos que
también hace ver lo que acabamos de leer. El conocimiento de Dios abarca
absolutamente todas las cosas, Proverbios 15:3 es una muestra de ello,
describiéndonos acerca de que los ojos de Dios están por todos lados sin
que se le pueda escapar algo a su conocimiento (Proverbios 5:21: "Pues
que los caminos del hombre están ante los ojos de Jehová, y él considera
sus veredas"). Dios tiene un conocimiento perfecto de todo lo que hay en
la naturaleza: Salmos 147:4, describe el conocimiento de Dios acerca de
las estrellas. Mateo 10:29, 30, hace referencia a que hasta en los
mínimos detalles es imposible que se le pasen por alto. Dios tiene un
conocimiento perfecto de todo lo que contiene la experiencia humana:
Proverbios 5:21, ha de manifestar por si solo que los caminos del hombre
tampoco le escapan al conocimiento de Dios. Dios conoce desde la
eternidad lo que ha de acontecer: Isaías 46:9,10, aquí encontramos como
Dios tiene la capacidad de anunciar las cosas que han de ocurrir.
Este es un atributo por el cual
puede hacer que acontezca lo que él quiera. Su poder no tiene limites.
Job 42:2, ya nos anticipa que Dios es capaz de todo y que no hay nada
que se esconda de él. En Génesis 18:14, se nos pone de manifiesto la
gran pregunta ¿Hay para Dios alguna cosa difícil?, es que lo que es
imposible para lo natural solo se puede realizar con medios
sobrenaturales y es Dios quien es solamente aquel que es capaz de
realizarlo todo, aún aquellas cosas que parecen imposibles. En las
escrituras encontramos claramente detalladas acerca del hecho: Génesis
1:1, 3, Salmos 107:25-29, Nahum 1:5, 6, han de poner de manifiesto de
que cuando Dios habló las cosas por él fueron creadas, mandó y se
cumplió, ni siquiera tiene que poner su mano solamente con la voz de su
palabra es suficiente para que tal hecho se realice, y es más, todo está
sujeto a su dominio en el cielo, en el mar y en la tierra. Todas las
acciones humanas presentes y futuras dependen de la voluntad de Dios,
como así lo manifiestan los pasajes Bíblicos de Daniel 4, con la
experiencia del rey Nabucodonosor o tal vez aquella experiencia que tuvo
que atravesar Saulo en Hechos 9, cundo deja aquella forma de vivir por
esta nueva. Serían interminables los ejemplos que nos deja la Biblia
acerca de la omnipotencia de Dios. Por ultimo podríamos agregar que
hasta en los cielos se hace su voluntad (Daniel 4:5), entonces ¿ qué se
le puede escapar a Dios o estar fuera de su poder? : ABSOLUTAMENTE NADA.
Un alumno de una institución dijo una vez acerca de la
eternidad de Dios: " Es una duración sin principio ni fin, una
existencia sin limites o dimensiones; un presente sin pasado ni futuro.
Su eternidad es la juventud sin infancia ni vejez, el hoy sin el ayer ni
el mañana". La inmutabilidad de Dios significa que su naturaleza no
sufre ningún cambio. Es imposible que Dios tenga un atributo en una
ocasión y que deje de poseerlo después. Tampoco puede haber cambio en su
divinidad ni para mejor ni para peor. Dios permanece siempre el mismo.
El no tiene principio ni fin, es el "Yo Soy" que existe por sí mismo. El
libro de los Salmos 90:2, como también el salmo
102: 24-27, ponen de manifiesto la
eternidad de Dios ("Antes que naciesen los montes y formases la tierra y
el mundo, y desde el siglo hasta el siglo, tú eres Dios"). En el libro
de Exodo 3:14, encontramos aquellas palabras que nos demuestran el
pasado, el presente, y el porvenir. "Yo soy el Alfa y la Omega,
principio y fin dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el
Todopoderoso. El libro de Santiago 1:17, ha de aclararnos que no cabe
ninguna duda de que Dios tenga algún cambio en su naturaleza y en su
carácter: " del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra
de variación".
En Malaquias 3:6 ("Yo Jehová,
no me mudo") encontramos que la esperanza del hombre se encuentra
precisamente en este hecho, como lo deja ver el contexto. El hombre
había cambiado en su vida y en su propósito para con Dios.
Habacuc 1:12 dice: "¿ No eres
tu desde el principio oh Jehová, Dios mío, Santo mío?
Apoyados en estos pasajes y
otros como 1 Samuel 15:29, afirmamos que Dios absolutamente no tiene
cambio alguno en su naturaleza y su carácter.
Cuanto podríamos hablar acerca de esto, "Porque así dijo
el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el
Santo: Yo habito en la altura y santidad". ( Isaias 57:15). " Si no como
aquel que os llamo es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra
manera de vivir; porque escrito esta: Sed
santos, porque yo soy santo". (1 Pedro 1:15,16). Podríamos pasarnos el
día entero leyendo aquellas porciones bíblicas que demuestran la
santidad de Dios.
Esta quizás sea una de las
cualidades que tiene Dios que más le reconocemos hoy en día y es en lo
primero que pensamos cuando se nos pide que demos alguna referencia
acerca de Dios, su santidad. Si fuera posible que hubiera diferencia en
la importancia de los atributos de Dios, diríamos que quizás su santidad
ocupa el primer lugar. Hemos de pensar, que este es el atributo que Dios
quiere que su pueblo tenga mas presente que otro alguno. Lo que más
prominentemente sobresale en las visiones que Dios dio a los hombres en
las escrituras en las escrituras fue su santidad divina. El profeta
Isaias, menciona a Jehová como el "santo" unas treinta veces, indicando
así cual fue la característica que más profunda impresión le causo en
las visiones que tuvo. Para los profetas de Dios él fue el absolutamente
santo, el que tenia ojos demasiados santos para mirar la maldad. Él
quiere que le recordemos por su santidad, pues este es el atributo que
más gloria le da, Nunca perdamos este hecho de vista en nuestras vidas y
tampoco al mirar esta pagina ya que es esta visión la que necesitamos
hoy en día, ya que existe la tendencia a negar la realidad o lo terrible
que es el pecado a los ojos de Dios.
En cierta forma no son mas que
la manifestación de la santidad de Dios. Este carácter se manifiesta en
el trato de Dios con el hombre: Dos cosas se pueden mencionar: primero,
la promulgación de las leyes y las exigencias de justicia, que se puede
conocer como justicia de Dios; segundo, la ejecución del castigo que
conllevan estas leyes; de esta manera en la equidad de Dios encontramos
su amor a la santidad, y en la justicia su odio al pecado. Esdras 9:15
(Jehová, Dios de Israel, tú eres justo....) y Salmos 145:17-20, ponen de
manifiesto la equidad de Dios al castigar el pecado, y la recompensa que
da a los justos: "Justo es Jehová en todos sus caminos, y misericordioso
en todas sus obras. "Cercano esta Jehová a todos los que le invocan, a
todos los que le invocan de veras. Cumplirá el deseo de los que le
temen; oirá asimismo el clamor de ellos, y los salvara. Jehová guarda a
todos los que le aman, mas destruirá a todos los impíos".
En Exodo 9:23-27, nos describe
la plaga del granizo y a continuación se exponen las siguientes
palabras: "Entonces Faraón envío llamar a Moisés y a Aaron, y les dijo:
He pecado esta vez: Jehová es justo, y yo y mi pueblo impíos." Aquí
reconoce Faraón la justicia de Dios perfecta al castigarlo por su pecado
y rebelión. Aunque paresca exagerado el castigo, Faraón en su momento no
lo pensó así.
En Salmos 103:8 encontramos
que, en ves de traer dolor, pobreza y muerte, que son la paga del
pecado, Dios ha conservado nuestras vidas, nos ha dado salud, ha
aumentado nuestras bendiciones y comodidades, y nos da la vida eterna:
"Misericordioso y clemente es Jehová, lento para la ira y grande en
misericordia." Si nosotros confesamos nuestros pecados, él es fiel y
justo para que perdone nuestros pecados, y nos limpie de toda maldad" (1
Juan 1:9). Este versículo es un fiel reflejo de que la equidad y la
justicia de Dios son nuestra garantía del perdón.
Así hemos visto las dos maneras
en que se revela la equidad y justicia de Dios, la primera, en el
castigo de los pecadores, y la segunda, en la recompensa de los justos.
En general estos atributos
significan la benevolencia, ternura y compasión de Dios; el amor de Él
en su relación con los hombres, tanto obedientes, como aquellos que no
lo son. Es el atributo de Dios que le lleva a buscar el bienestar de los
pecadores, aunque para ello tenga que realizar un gran sacrificio.
"Empero Dios, que es rico en misericordia, por su mucho amor con que nos
amó.............. Dios encarece su caridad para con nosotros, porque
siendo aun pecadores, Cristo murió por nosotros". ( Efesios 2:4; Romanos
5:8). La bondad es el atributo de Dios que le lleva a derramar sobre sus
hijos obedientes su bendición constante y cariñosa. "El que aun a su
propio Hijo no perdonó, antes le entregoó por todos nosotros, ¿ cómo no
nos dará también con él todas las cosas? (Romanos 8:32). "
Misericordioso y clemente es Jehová, lento para la ira y grande en
misericordia" (Salmos 103:8). Estaría por demás agregar algún tipo de
comentario ya que las palabras creo son mas que claras y elocuentes. La
descripción mas saliente de la misericordia y bondad de Dios se hace
resaltar en la parábola del hijo prodigo (Lucas 15:11-32), no solamente
encontramos la bienvenida que esperaba al hijo errante, sino también el
anhelo que sentía el padre ansioso y cariñoso de que regresase.
Salmos 32:20 dice: "Mas el que
espera en Jehová, lo cercara misericordia." El mismo hecho de confianza
de parte del creyente mueve el corazón de Dios a protegerlo como
acontece de un padre a un hijo. En el momento que yo me entrego a Dios,
quedo envuelto en su misericordia. Su misericordia es como una pared de
fuego que no permite que se introduzca el mal, pero si resistimos, nos
veremos cercados de "dolor." En el centro de este circulo de
misericordia se asienta y descansa el alma confiada.
Dios es misericordioso con los
pecadores, lo leemos en Isaías 55:7: "Deje el impío su camino, y el
hombre inicuo sus pensamientos; y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de
el misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio para perdonar."
La misericordia de Dios es una ciudad de refugio para el arrepentido,
pero de ninguna manera un santuario para el presuntuoso.
"Dios es amor", es el resultado de tal grande exposición
para con las personas, 1 Juan 4:8, es el fiel relato del amor de Dios:
"El que no ama, no conoce a Dios; porque Dios es amor", el amor proviene
de Dios y es Él quien lo demuestra a cada una de las personas
otorgándole la capacidad de amar. El amar es propio de la personalidad
en relación con su naturaleza. El siempre mora en una
atmósfera de amor. Jesucristo es el
fiel objeto del amor de Dios. Mateo 3:17: "Este es mi Hijo amado, en el
cual tengo contentamiento" (también aconsejo leer Mateo 17:5). "Porque
de tal manera amo Dios al mundo" Juan 3:16, detallándonos que, para
sorpresa de muchos Dios no hace acepción de personas, raza, color de
piel, edad, sexo o cualquier otra cualidad que se les puede ocurrir, el
ama a TODOS. Si comprendiéramos que el pecar, no es solamente robar un
banco o matar a una persona, sino también lo es aquellas mentiras
"piadosas", y también todo tipo de pensamiento malo, y todas aquellas
cosas que solemos pasarlas por alto creyendo que son insignificantes, es
que para Dios no lo es, y es mas, desde nuestra concepción, ya tenemos
una condición pecaminosa, que termina por alejarnos de la presencia de
Dios, si lo comprendiéramos nos resultaría mucho mas simple entender que
nos quiere decir Romanos 5:8: " Mas Dios encarece su caridad para con
nosotros, porque siendo aun pecadores, Cristo murió por nosotros".
El amor de Dios supera la comprensión humana y nos pone
en una situación difícil de resolver, solamente haciendo eco del amor de
Dios, a través de su Hijo, comprendemos tal amor hacia nosotros, los
pecadores, otorgándonos la gratuita oportunidad de redimirnos de tal
condición: 1Timoteo 2:4, "El cual quiere que todos los hombres sean
salvos, y que vengan al conocimiento de la verdad", pero cual es esa
verdad se preguntaran, la respuesta la tienen unas líneas mas arriba,
la condición pecaminosa del hombre separo la comunión de Dios con
este, y es el mismo Dios, a través de su Hijo, que nos devuelve la
posibilidad de volver a estar junto a él. "En esto se mostró el amor de
Dios para con nosotros, en que Dios envío a su Hijo unigénito al mundo,
para que vivamos por él. En esto consiste el amor de Dios: no en que
nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amo a nosotros, y
envío a su Hijo en propiciaron por nuestros pecados". 1Juan 4:8,9. "
Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros,
pues es don de Dios; no por obras para que nadie se gloríe", Efesios
2:8,9.
Es el gran amor de Dios reflejado a través de su Hijo que
nos brinda la posibilidad de acercarnos nuevamente a él, Jesús murió en
aquella cruz y su sangre que no se contamino de pecado, nos da la
limpieza que necesita nuestro corazón, es un acto de fe, creyendo en
Jesús como aquel que es nuestro salvador, quien nos da la posibilidad de
pasar la eternidad junto a Dios, simplemente pidiéndole perdón por
nuestros pecados a él, produciéndose ene se momento una fiesta en los
cielos por un alma que ha pasado de muerte a vida.
Hay un suceso que nos puede aclarar aun más el panorama
de que no hay que ser de ningún tipo de religión, ni antes ni después,
como así también las diferencias de color, sexo, o cualquiera fuere, y
es esta: " y uno de los malhechores que estaban colgados le injuriaba,
diciendo: Si tú eres el Cristo, sálvese a ti mismo y a nosotros.
Respondiendo el otro, le reprendió, diciendo: ¿ Ni aun tu temes a Dios,
estando en la misma condenación? Nosotros, a la verdad, justamente
padecemos, porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos; mas éste
ningún mal hizo. Y dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengas en tu
reino. Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo
en el paraíso". Lucas 23:39-43. La pregunta seria porque le dijo Jesús a
un malhechor que iba a estar con él en el paraíso y al otro no, la
respuesta es tan simple como la posibilidad de estar por toda la
eternidad con Dios: un malhechor reconoció que Jesús estaba muriendo
injustamente y que estaba pagando por algo que había cometido, en otras
palabras reconoció que él era un pecador.

Todo el mundo religioso cree que Jesús es el Hijo. Es
cierto que ninguna denominación Cristiana jamás ha negado que Jesús es
el Hijo de Dios. Sin embargo, muchos teólogos tradicionalistas han
caído en error en cuanto a este tema.
Debe ser recalcado que estamos usando el término bíblico,
Hijo de Dios, no el término antibíblico Dios el Hijo. En ningún lugar en
la Escritura puede el término “Dios el Hijo” ser encontrado o
sobreentendido. El término Hijo de Dios, se refiere a Dios manifestado
en la carne, esto es, deidad en la naturaleza humana.
El ángel declaró que el niño nacido de María sería
“llamado Hijo de Dios” (Lucas 1:35). Aunque aquella carne cubría el
Espíritu Eterno, la carne no era Deidad. En su humanidad Jesús era todo
hombre y en su deidad él era todo Dios.
En Juan 14:8 Felipe ansiosamente preguntó a Jesús,
“Señor, muéstranos el Padre..” Esto vino en respuesta al versículo 7
donde Jesús dijo: “Si me conocieseis, también a mi Padre conoceríais; y
desde ahora le conocéis y le habéis visto”. La humanidad entera espera
ansiosa la respuesta de Jesús. Porque revela la verdad acerca de la
deidad.
Jesús convirtió su pregunta a Felipe en una
interrogación, “¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has
conocido, Felipe?” Era el Padre a quien Felipe deseaba ver y la
respuesta es clara: Jesús es el Padre. Además Jesús explicó: “El que me
ha visto a mí, ha visto el Padre...” Jesús prosigue explicando la gran
verdad bíblica sobre la deidad.
En el versículo 10 Jesús cuidadosamente hace la
distinción entre su humanidad y su deidad. El declara que las obras que
ellos han visto no han sido hechas por la humanidad en la cual moraba,
sino por el Padre (el Espíritu Eterno). Esta verdad resonó en 2 de
Corintio 5:19: “Dios estaba en Cristo...” .
Hay una maravillosa Escritura para entender que Jesús es
el Padre en Apocalipsis 21:6-7: El Alfa y Omega, el principio y el fin
propone a todo el que venciere ser su Dios y ellos serán sus hijos.
El Espíritu Santo es llamado el Espíritu de Jesucristo en
Filipenses 1:19 y el Espíritu del Hijo en Gálatas 4:6.
En 2 de Corintios 3:17-18 la Escritura declara: “el Señor
es el Espíritu”. En Colosenses 1:27 leemos que el misterio entre los
gentiles es “Cristo en vosotros, la esperanza de gloria”. Esto significa
que es la presencia de Cristo en nosotros lo que nos da la esperanza de
gloria.
Romanos 8:9-11 declara que si no tenemos el Espíritu de
Cristo no somos de él. Después continúa diciendo que el Espíritu de
aquel que levantó de los muertos a Jesús nos vivificará por su Espíritu
que mora en nosotros.
En el evangelio de Juan, Jesús es manifestado no solo
como el Hijo, sino también como el Padre y como el Consolador. En Juan
14:17-18 Jesús habló del Espíritu de verdad, “al cual el mundo no le
puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis,
porque mora con vosotros y estará en vosotros. No es dejaré huérfanos;
vendré a vosotros”.
Es fácil entender que Jesús es el Espíritu. Efesios
3:16-17 confirma que el Espíritu que mora en el hombre interno es el
Espíritu de Cristo el cual es el Espíritu Santo.

EL:
Este título significa "Dios, el Dios de Israel"
ELAH:
ELAH es en realidad una palabra Aramea y por tanto aparece en los
pasajes del Antiguo Testamento que están en Arameo. Es así como nos
habla del Dios de Israel o el Dios del Cielo, o el Dios de Jerusalén. El
significado del nombre Elah, es el mismo que El, es decir significa el
Fuerte o el Poderoso.
ELOHIM:
Significa pluralidad de atributos de Dios.
EL ELYON:
es: Dios Altísimo.
EL
SHADDAI:
Traduce El Shaddai como Dios Todopoderoso o Dios Omnipotente.
EL ROI:
El Dios que ve.
ADONAI:
Señor
DIOS:
Aparece simplemente como Dios y es la traducción del vocablo
griego Theos.
PADRE:
Otro título para Dios es Padre, que es la traducción de la palabra
griega Pater. Padre es un nombre de Dios que se aplica a la relación que
él tiene con los que somos sus hijos, al haber recibido a Cristo como
Salvador.

En el caso de Dios representa
la perfección propia de Dios. Son las cualidades o características que
pertenecen única y exclusivamente a Dios. Los atributos que tiene Dios
solo el las puede tener y nadie más. Así se puede hablar de la
Omnipresencia de Dios ya que él es el único que puede estar en todas
partes, etc.
Dios a través de todos
los tiempos se ha dado a conocer al hombre de muchas maneras. En la
Biblia se usa casi exclusivamente en relación con Dios, de modo que se
convierte en un término teológico. Solo Dios mismo puede manifestarnos
su poder y sus obras. Las manifestaciones de Dios son aquellas formas
que utiliza Dios para revelarse a su pueblo, para dar a conocer su
poder, su gloria y su amor a la raza humana con el fin de poder
acercarse a ellos, ya que de otra manera no lo podría hacer dada la
condición pecadora del hombre. Porque “no hay hombre que vea a Dios y
viva”.
Son los nombres o descripciones que Dios ha utilizado con
el fin de mostrar sus atributos y sus propósitos para el ser humano.
Cada título o nombre utilizado por Dios tiene un significado específico
que tiene mucho que ver con el plan de Dios para su pueblo. Al final de
su plan salvador Dios ya no se muestra con sus títulos sino que revela
el nombre definitivo de Dios: Jesús como el nombre que es sobre todo
nombre y que abarca todos los atributos, manifestaciones y títulos de
Dios a través de la historia bíblica.

Si Dios no se hubiera revelado, no sabríamos nada con
certeza acerca de él. De modo que nuestro conocimiento de Dios parte de
las descripciones que de él encontramos en las Sagradas Escrituras.
La Biblia utiliza varios título, manifestaciones y
atributos de Dios.
Partiendo de los títulos para Dios, en la Biblia se
encuentran títulos para Dios, como El Elyon, El Shaddai, El Olam y
varios otros. En los compuestos con Jehová, tenemos Jehová Elohim,
Jehová Adonai, Jehová Sama y algunos otros más.
El Ser Supremo, se ha dado a conocer a sí mismo a la
humanidad. Lo que de él necesitamos saber se encuentra en las
Escrituras, la Biblia. Si queremos conocer a Dios, al menos en lo que él
se ha manifestado a nosotros, debemos entender lo que él ha dicho de sí
mismo en la Biblia.
Imprimir
esta página
|