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La
Maldición llegó hasta el Calvario |
(Por Pastor José
Ramiro Henao)
Analizando las
Escrituras, podemos darnos cuenta que la
Primera maldición que Dios pronuncia es contra la
serpiente (Satanás) Génesis 3:14; por haber engañado a la mujer.
La
Segunda maldición contra la
tierra (Génesis
3:17) y aquella hermosa tierra, fértil y productiva, se
convierte en un desierto; pues esta es la clase de tierra que
produce espinos y cardos (Génesis
3:18).
Esto es muy
figurativo al estado en que viven aquellas personas que no tienen a
Cristo, pues la Biblia dice que "Dios hizo al hombre recto, pero
ellos buscaron muchas perversiones" (Eclesiastés 7:29).
Después de haber
tenido la hermosa imagen de Dios, ahora los vemos desfigurados por
el pecado a causa de la maldición que en ellos hay. (Salmos
37:22).
Aunque Dios no
maldijo directamente a Adán y Eva, ellos también llevaron su parte
a causa del pecado.
La
Tercera Maldición es
pronunciada contra un hombre - Caín -, por causa de este haber
asesinado a su hermano y el hombre queda encerrado bajo la
maldición por causa del pecado (Génesis
5:28-29).
Hubo un hombre
llamado Lamec que cuando nace su primer hijo le pone por nombre
Noé, que significa "Consuelo, o descanso" de la maldición.
Cuando el pueblo
de Israel llegó al Sinaí, Dios les entrega una ley, la cual
contenía aproximadamente 24 maldiciones. Una de ellas era clara y
concisa: "maldito el que no confirmare las palabras de esta ley" (Deuteronomio
27:26).
Israel sigue
bajo la maldición cuando en el monte Ebal se establece como "monte
de maldición" para el pueblo, mientras que al frente de este, se
establece el monte Gerizim donde se pronunciaba la bendición. No
olvidemos que en el monte de la Calavera se estaba resaltando la
bendición y la maldición.
A través de las
Escrituras nos damos cuenta del gemido de la raza humana, queriendo
ser librada de la maldición.
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Job da un
grito angustioso (Job
3:1)
-
El salmista
también clama liberación (Salmos
10:7)
-
Salomón lo
expresa en el libro de Proverbios (26:2)
-
El profeta
Isaías gime por lo mismo (Isaías
24:6)
-
Jeremías se
asombra de la maldición (Jeremías
20:14-18)
-
Daniel se
angustia (Daniel
9:11)
-
Zacarías
también se lamenta de la maldición (Zacarías
5:3)
-
Malaquías da
el último grito desesperado de la maldición, esperando una
redención (Malaquías
2:2)
La maldición
sigue su curso hacia su muerte.
La maldición ha
afectado:
Tenía que
llegarle el fin a la maldición y no podía seguir enseñoreándose más
de la humanidad. Después de exclamar tanto el apóstol Pablo a
través de las epístolas, por fin da un grito de victoria cuando
expresara: "Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecha por
nosotros maldición, porque está escrito, maldito todo el que es
colgado en un madero" (Gálatas
3:13)
Ahora podemos
continuar con gozo aguardando la esperanza bienaventurada y la
manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo,
quien se dio a sí mismo, dándonos victoria sobre esta sentencia.
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