|
|
|
|
|
|
¿Cuál es tu pareja Ideal? (II
Parte) |
DEBES
ELEGIR CON LA MENTE Y NO SOLO CON EL CORAZÓN
La
felicidad y el éxito en la vida matrimonial dependen en gran manera de una
sabia elección; esta decisión no debe estar basada únicamente en sensaciones
emocionales, sino también en una experiencia racional, se ha dicho siempre
que el amor es ciego, que no se ven defectos ni falencias, pero esta
declaración es errada; una persona enamorada sí se da cuenta de muchas
cosas, pero a veces pueden más los sentimientos afectivos, que los enuncios
de la razón.
En los asuntos matrimoniales se
debe pensar primero con la cabeza y luego con el corazón, ya que
generalmente el corazón no reflexiona pues el amor es ciego para los que no
quieren ver. La elección de la persona que va a ser compañía y ayuda idónea
toda la vida, es la más trascendental en la vida del hombre, después de su
decisión de seguir a Cristo. Recuerda que si te equivocas en la elección, te
causas un daño irreparable para toda la vida y serías infeliz.
A continuación algunos consejos
que te permitirán hacer la mejor elección:
-
Cásate con una persona sin la
cual no puedas ser feliz.
-
Cásate con una persona que haya
sido criada en un ambiente familiar al tuyo.
-
Cásate con la persona que no se
avergüence de presentarte a su familia y amigos.
-
Con quien tiene plena confianza
en tu amor y fidelidad.
-
Que no te considere inferior en
algún aspecto cultural o social.
-
Quién te da ternura y no malos
tratos.
-
Que sea más o menos de la misma
edad.
-
Que respete tu carácter y tu fe,
nunca con una persona que te incite a pecar, que lleve una vida decente,
no un borracho o jugador.
-
Cásate con una persona que ama
la vida doméstica y ama a los niños, e inclusive que haga sacrificios
económicos, sociales e intelectuales por el bienestar de la familia.
-
Que practique la regla de oro,
que no sea avara, dominante o egoísta o parcial en su trato, esas faltas se
agrandan con el tiempo.
-
Cásate con una persona más o
menos de la misma condición social, de la misma educación y cuyas costumbres
le agraden.
-
Y por último cásate en el nombre
de Jesucristo, invítalo a tu hogar desde el primer día, con toda seguridad
tendrás un hogar feliz.

Imprimir
esta página
|