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¿Pueden las Mujeres
Predicar? |
¿PUEDEN LAS
MUJERES PREDICAR? O ¿DEBEN CERRAR POR COMPLETO SUS BOCAS EN EL
CULTO PÚBLICO?
Por: Carlos A. Valencia
“Como en
todas las iglesias de los santos, vuestras mujeres callen en las
congregaciones; porque no les es permitido hablar, sino que estén
sujetas, como también la ley lo dice. Y si quieren aprender algo,
pregunten en casa a sus maridos; porque es indecoroso que una mujer
hable en la congregación” (1.ª Corintios 14:34-35).
Lo
que Pablo está escribiendo aquí, como en 1ª. Timoteo 2:11-12, se
puede interpretar como sigue:
“Que la mujer no entre en la esfera de
autoridad para la cual a fuerza de su creación misma no es apta.
Que el ave no trate de vivir bajo el agua; que el pez no trate de
vivir sobre la tierra y que la mujer no trate de ejercer autoridad
sobre el hombre enseñándole en el culto público.”
Ahora, bien, el
Apóstol usa en griego el término “laleo”, que
significa “Hablar con autoridad” (v. 21) lo que indica que
se está haciendo referencia a ejercer autoridad pública en el
culto, obviamente al enseñar; sin embargo, en 1ª. Timoteo se
observa más claro, cuando el escritor usa el vocablo
“Didaskalía” que significa “enseñar”. De manera que
Pablo prohíbe a la mujer que enseñe no que predique
como textualmente lo está mostrando.
Por otro lado,
es necesario hacer la diferencia entre “enseñar” y
“predicar”, ya que aquí es donde muchos tropiezan y
entre ellos, los seguidores del profeta Branham.
1. ENSEÑAR:
se traduce de Didaskalia y quiere decir, doctrina, regla o
enseñanza misma. En este caso, el que enseña ejerce autoridad sobre
el enseñado y por ello es que la mujer no está autorizada a ejercer
autoridad en materia de doctrina o gobierno eclesial sobre los
varones.
2. PREDICAR:
Se desprende del griego
euangelizo y se usa casi siempre en relación con LAS BUENAS
NUEVAS; es decir, con la proclamación de la buena noticia de
salvación y esto es un deber de todo creyente, incluyendo a las
mujeres (Marcos 16:15) y precisamente, en la Biblia ellas lo
cumplieron al ser las primeras que
proclamaron, predicaron o anunciaron
el mensaje de la resurrección.
De
otro lado, “El texto griego no dice “vuestras” mujeres, sino
“las mujeres”, así lo vierte la Biblia de las Americas:
“las mujeres guarden silencio en las iglesias…” del
mismo modo, La Biblia Textual: “las mujeres callen en las
congregaciones”, y una más, la Nueva versión Internacional:
“guarden las mujeres silencio en la iglesia”. Fue el
Textus Receptus que añadió la palabra
“vuestras”
Entonces, al
decir Pablo “las”, tiene en mente un grupo particular
de “mujeres”, que según el contexto (ver. 35) eran esposas, pues
tenían maridos. ¿De quiénes eran estas esposas? Otra vez reina el
contexto. En los versículos anteriores (los 29-33) Pablo se ha
dirigido a los profetas. Luego aquí en este versículo dice las
esposas (de éstos), y en seguida vuelve a hablar acerca del profeta
(ver. 35-37). Por eso Pablo tiene que estar hablando acerca de las
esposas de los profetas, y nos informa que éstas causaban parte de
la confusión al hablar públicamente en las asambleas, preguntando a
sus maridos, en lugar de esperar para preguntarles en casa.”
Con respecto al
verso 33, se sigue una línea con el verso 34. Recuerde que los
signos de puntuación fueron añadidos mucho tiempo después y por
ello usted observa que la idea de la última parte del texto 33 va
en relación con el 34, por lo tanto, “todas las
iglesias de los santos”, se refiere obviamente al contexto
de las pequeñas congregaciones alrededor de Corinto. Algunos
alegan, que el sentido aquí es universal ya que habla de las
iglesias de los santos y al parecer ignoran que en aquella
época, no había capillas donde reunirse, sino que lo hacían en
varias casas de hermanos (Rom. 16:3-5; 1ª. Cor. 16:19) por lo
tanto, Pablo está dando su orden a todas las iglesias de Corinto.
Sumado a lo
anterior, es bueno saber que 1ª Cor. 14:34 y 1ª Tim. 2:11-15, debe
notarse que se refieren, el primero a la mujer en referencia a su
marido, y el segundo en referencia a sus hijos. Lo cual de entrada
nos convierte la cuestión en algo relativo al estado y condición
civil de la mujer.
CONTEXTO
CULTURAL DEL MOMENTO:
En una sana
exégesis, se debe tener en cuenta el contexto cultural y no
aislarlo para poder entender más claramente lo que el autor quiso
decir. Recordemos que a mediados del Siglo 1º, la situación de la
mujer era paupérrima en la sociedad, a diferencia de las religiones
de misterio que imperaban tal como el culto a Diana de los Efesios,
donde las mujeres tenían su participación como guardianas del
templo, pero en el sacrificio del culto, ellas participaban con
orgías sexuales para alegrar a los dioses.
Pero en el
Imperio romano, tenía leyes muy dictatoriales con respecto a la
mujer, tanto, que se admitía que la mujer era propiedad del marido
y estaba completamente sujeta a sus disposiciones. Inclusive, él
podía castigarla de la forma que se le ocurriera. En cuanto a los
bienes materiales, ella no era dueña de nada, sino que todo
pertenecía al esposo.
En la ley civil
romana los derechos de la mujer estaban también muy limitados. Las
razones dadas en la ley romana para restringir los derechos de la
mujer eran descritas como la "debilidad de su sexo" o
la "estupidez de su sexo". El contexto hace ver
claramente que el problema no radicaba en la debilidad física de la
mujer sino en lo que era percibido como su carencia de un juicio
digno de confianza y su incapacidad de pensar lógicamente.
-
Las mujeres no
podían ejercer ningún cargo público.
-
Las mujeres no
podían actuar en persona en juicios, hacer contratos, ser
testigos, etc.
-
Las mujeres
eran metidas en el mismo grupo que los menores, esclavos,
criminales convictos y personas sordomudas; es decir, con gente
cuyo juicio no era de confianza.
LA FILOSOFÍA GRIEGA:
En la épica Grecia, los sabios del conocimiento filosófico,
llegaron a pensar que las mujeres eran seres inferiores. Según
Platón (427 - 327 a. C.), las mujeres son el resultado de una
degeneración física del ser humano. "Son sólo los varones los que
han sido creados directamente de los dioses y reciben el alma.
Aquellos que viven honradamente retornan a las estrellas, pero
aquellos que son cobardes o viven sin justicia pueden haber
adquirido, con razón, la naturaleza de la mujer en su segunda
generación".
Aristóteles (384 - 322 a. C.) consideró a las mujeres seres humanos
defectuosos.
-
Las mujeres
eran varones estériles. "La hembra, ya que es deficiente en calor
natural, es incapaz de preparar su fluido menstrual al punto del
refinamiento, en el cual se convierte en semen (es decir,
semilla). Por lo tanto, su única contribución al embrión es su
materia, un campo en el cual pueda crecer. Su incapacidad para
producir semen es su deficiencia".
-
La razón por
la que un hombre domina en sociedad es su inteligencia superior.
Sólo el hombre es un ser humano completo. "La relación entre el
varón y la hembra es por naturaleza aquella en la que el hombre
ostenta una posición superior, la mujer más baja; el hombre
dirige y la mujer es dirigida".
De manera, que
en la época que Pablo escribe, las condiciones no eran muy
favorables a la mujer y al parecer, cuando él hace alusión a la ley
(v.34 b.) tenía en mente las romanas y no la de Moisés, ya que en
ninguna parte de la Ley se le prohíbe a ellas hablar; ADEMAS ES
AJENA A LOS CRISTIANOS. Tampoco se refiere a la Ley de Cristo por
que como veremos, muchas de ellas tuvieron la oportunidad de ser
Diaconisas, líderes y hasta profetizas; Pablo se refiere a LA LEY
DE LA SOCIEDAD; y él mismo aconseja sujetarse a la ley (Rom.
13:1-3)
De
otro ángulo, LOS PADRES DE LA IGLESIA como se les conoce a
los apologistas, eran personas educadas en las leyes y filosofía
greco- romana. Algunos eran abogados, teólogos y filósofos, por lo
cual versaban en el contexto helénico del momento. Ireneo por
ejemplo escribió: "Tanto la naturaleza como la ley colocan a la
mujer en una condición subordinada al hombre". San Agustín
interpretó así la posición de la mujer:
"Es cosa del orden natural entre la
gente que las mujeres sirvan a sus maridos y los hijos a sus
padres, porque la justicia de esto consiste en el principio de que
el menor sirve al más grande... Ésta es la justicia natural de que
cerebro más débil sirve al más fuerte. Ésta es por lo tanto la
justicia evidente de que en las relaciones entre esclavos y sus
maestros, aquellos que sobresalen en razón, aventajen en poder"
De manera que,
existen muchas razones de peso para pensar que Pablo no habla en
términos generales dándole el mismo tratamiento que los impíos,
sino que era indecoroso para la época en Corinto, que
una mujer especialmente casada hablara con aires de autoridad como
si fuera libre, o enseñara sabiendo que asumía autoridad sobre los
varones en la congregación.
MUJERES QUE
PROFETIZARON, DIRIGIERON Y HASTA ENSEÑARON:
·
En el período de la inquebrantable Ley Mosaica, Débora juzgó y guió
a Israel (Juec. 4:4)
·
Hulda le profetizó a los hombres
guiándolos en toma de decisiones (2º. Crón. 34:22:28)
·
La íntima amiga de Pablo, Priscila, enseñó la Palabra a Apólos (en
este caso se debe tener en cuenta, que ella enseñó pero no fue en
público) (Hec. 18:26)
·
Felipe tenía 4 hijas que profetizaban (Hec. 21:9)
·
Apia, compañera de la predicación de Pablo (Filemón 1:2)
LA ORDEN DE PABLO NO ES ABSOLUTA:
Muchos intérpretes, aseveran que la orden de Pablo cuando dice: “Vuestras
mujeres callen en las congregaciones”, está dando una orden
categórica y que abarca callar absolutamente, sin embargo, la
expresión “callar” (del griego sigao)
no implica inactividad. Es una voz pasiva en griego que simplemente
significa “guardar en secreto” y se traduce callar o
guardar silencio, pero no totalmente, ya que en el culto debe haber
alabanza y lectura de la Escritura (Ef. 5:19-20)… ¿Creen ustedes,
que Dios sacará a las damas del mundo de miseria, de la subyugación
y de la sociedad machista, para quitarles el derecho a adorarlo en
el culto público? ¿No creen ustedes que seríamos injustos con ellas
cuando Dios mismo las ha emancipado quitando las diferencias de
castas entre ellas y nosotros? (Gálatas 3:28)
Ahora, no podemos tomar los vocablos “hable” y
“silencio” en sentido absoluto ya que María y las otras
mujeres junto a los discípulos y apóstoles, hablaron en lenguas
públicamente el día de Pentecostés.
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