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El Sexo y sus Peligros (II Parte) |
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Vestidos Inmodestos:
El vestido además de
cubrir el cuerpo, tiene el propósito de reducir el deseo sexual,
hay tres (3) clases de vestidos:
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Vestidos sugestivos,
destinados a seducir.
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Vestidos liberales,
que no seduce ni atrae, pero permite al hombre desenvolverse como
quiere y expresa su rebeldía
-
Vestidos modestos, se
muestra por medio de ropa de buen gusto y atractiva y tiene un
aire místico que ennoblece al sexo opuesto.
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¿Por qué te vistes
como lo haces? Considera esta pregunta y trata de hallar una
respuesta sincera. Te vistes así porque estás contenta de ser
femenina u orgullosa de ser atractiva, o sientes deseos de
manifestar que eres una persona que pertenece a Dios (1 Timoteo
2:9-10; Hebreos 2:15; 1 Pedro 3:3-4; Génesis 9:22-23; Exodo
20:26; 28:42; Lev. 18:7-19.
Revistas, Televisión y Películas Pornográficas
Ya no se vende un auto
o el repuesto de cualquier máquina, si quien lo anuncia no es una
mujer desnuda o semidesnuda, escribe una revista reconocida en el
medio.
Cuenta una antigua
leyenda inglesa que una hermosa mujer, Lady Gudiva, se casó con el
conde Chester, allá por el siglo XI, tiempo después del matrimonio,
ella suplicó a su marido que rebajar los elevados impuestos que
oprimían a la población de Conventry. El conde accedió, a cambio
exigió a su mujer que atravesara el pueblo a caballo completamente
desnuda, ésta lo hizo así pero tapando sus partes íntimas con su
larga cabellera y ordenando a todos los habitantes del pueblo que
se encerraran en sus casas; con éstas precauciones Lady Gudiva
atravesó en efecto la población, convencida de no haber sido vista
de nadie; eso al menos era lo que ella creía. Según la misma
leyenda, el sastre del pueblo, Tom, si consiguió verla y es de esta
leyenda o historia de donde procede el nombre común inglés "peeping"
(Tom el fisgón) que viene a significar lo mismo que mirón, en
nuestro idioma. En francés voyeur, este vocablo voyeurismo
nos permite definirla tendencia enfermiza de mirar lo que otros
desearían ocultar, el mirar llega a conventirse en una obsesión a
veces incontrolable. Consciente de esta debilidad humana, los
comerciantes del sexo ofrecen a través de revistas, afiches,
películas, la posibilidad de saciar aparentemente los ojos
sedientos del sexo. El joven que no llega a controlar totalmente
este problema, toda escena o imagen pornográfica que mire podrá
perturbar los sentidos y ellos volverán una y otra vez a la mente
creando conflictos difíciles de afrontar con éxito (1 Juan 2:16;
Proverbios 20:11; Mateo 5:29; 2 Pedro 2:14).
Conversaciones y chistes sobre el sexo:
Muchos jóvenes que se
encuentran obsesionados con el sexo son precisamente aquellos que
introducen el sexo muy continuamente en sus conversaciones. Es
cierto que se puede tratar de sexo, en charlas cristianas que
conlleven a una mejor educación y edificación del joven cristiano,
a pesar de todo, hablar sin mucho cuidado acerca del tema, puede
llegar a ser un peligroso estimulante sexual.
Mucho de lo que se dice
de esta materia es esencialmente barato y vulgar llevando al sexo a
un estado de degradación absoluta, historias sobre conquistas,
experiencias sexuales y chistes obscenos que contienen este
picante, llegan a pintar al sexo como sucio e indigno y más bien
incitan al oyente a la violación de las normas establecidas por
Dios y como cristiano debes huir de esa clase de conversaciones
(Efesios 4:29; 1 Corintios 15:33; 2 Timoteo 2:16; 2 Timoteo 2:7-8;
Colosenses 3:8).

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