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Por: Pastor Carlos A. Valencia
TEXTO:
Isaías 33:14-17:
“Los pecadores se asombraron en
Sión, espanto sobrecogió a los hipócritas. ¿Quién de nosotros
morará con el fuego consumidor? ¿Quién de nosotros habitará con las
llamas eternas? El que camina en justicia, y habla lo recto; el que
aborrece la ganancia de violencias, el que sacude sus manos por no
recibir cohecho, el que tapa su oreja por no oír sangre, el que
cierra sus ojos por no ver cosa mala: Este habitará en las alturas:
fortalezas de rocas será su lugar de acogimiento; se le dará su
pan, y sus aguas serán ciertas. Tus ojos verán al Rey en su
hermosura; verá la tierra que está lejos”
INTRODUCCIÓN: El
fuego, tiene como propiedades principales que purifica, quema, y
consume. Los hombres de Dios que han tenido hambre y sed de fuego,
cuando por fin han sido tocados, los ha transformado en otros
hombres, valientes, esforzados, llenos de fe, de poder, de
autoridad. Hombres dotados y capacitados con los dones del Espíritu
a tal grado, que señales, maravillas y prodigios han sido hechos
por sus manos.
El ser tocado por
fuego, trae avivamiento, liberación, transformación, conversión. La
gente vive la vida cristiana en felicidad, en victoria y en
koinonía.
1. CHARLES
F. PARHAM: Como dijimos en la enseñanza pasada, este hombre
buscaba a Dios con una intensidad sin límites, con una sed
impresionante. Pensaba que Dios traería un avivamiento a la Iglesia
del siglo XX, y buscaba en ayuno y
oración. Su sed, impregnó a otros llevándolos a una búsqueda
insaciable del fuego de Dios. Sus estudiantes, pastores y mujeres
querían lo que él quería, hasta ese glorioso día del
1º de Enero de 1901, cuando aquella
chica fue bautizada en fuego celestial. Esto despertó mayor sed en
todos los que compartían con él, el sueño del avivamiento. En su
pasión, instituyó servicios religiosos todos los días y por la
noche: Lilian Thistlehwaite, que estaba presente en ese intento por
ver fuego, escribió:
“Teníamos servicios diariamente y por la
noche…todos sentían la influencia de una presencia poderosa en
nuestro medio. El servicio…fue especialmente espiritual y cada
corazón se llenó de hambre de que la voluntad de Dios fuese hecha
en ellos…”
Charles Parham, el
4 de Enero de ese mismo año, por
fin, después de haberlo procurado con lágrimas, con gemidos, con
pasión y después de haber visto a otros, recibió un toque profundo,
glorioso y maravilloso del fuego celestial. Fue tocado por fuego
con tal magnitud, que donde iba, incendiaba los altares, las gentes
eran llenas de la gloria de Dios, miles eran sanados y muchos
recibían a Cristo como su salvador personal. Era tanto el fuego de
Dios en Parham y los suyos, que ese fuego se extendió por toda
Kansas, Lawrence, Galena, Melrose, Kelville y Baxter. Su
experiencia era real, tanto que de todas partes del país oían y
venían para llevarse el toque de fuego; Pero aunque algo sucedió
con Parham, Dios se reservó lo mejor para el ministerio de Seymour
y fue en la calle Azuza de los Ángeles donde explotó el
avivamiento.
2. WILLIAM
J. SEYMOUR: (1870-1922)
Recordemos que fue un ministro bautista negro que había perdido un
ojo por causa de la viruela. Este hombre,
en el 1905, participó en la escuela de entrenamiento de
10 semanas en un suburbio de
Houston, Texas que presidió Charles Fox Parham. Seymour fue
admitido a clases pero por causa de las leyes de segregación racial
que imperaban entonces y que decretaban que los negros no podían
sentarse en la misma clase con los blancos, el tenía que sentarse
del umbral de la puerta hacia afuera y solo allí podía escuchar.
Cuenta Ron McIntosh en su libro "Desesperados
por el Avivamiento”:
"Seymour
estaba convencido que las enseñanzas venían de parte de Dios, pero
él no recibió el bautismo en el Espíritu Santo en Houston ni aun
cuando había comenzado a predicarlo. Muchos fueron llenos con el
Espíritu y estaban hablando en lenguas antes que este humilde
hombre negro, el instrumento de la bendición, fuera lleno”
Seymour, buscaba el
fuego desesperadamente; él quería experimentar lo que habían
sentido los de Kansas y su maestro Parham, pero no fue sino hasta
1906 cuando fue tocado por fuego.
Ron continúa contando:
“El
edificio de la Calle Azusa 312,
que había sido una iglesia Episcopal Africana Metodista, y luego
una caballeriza de alquiler y un almacén; allí Dios derramó Su
Espíritu."
"Las personas fueron llenas con el Espíritu Santo, y cada necesidad
imaginable fue solucionada, y prevaleció el poder sanador de Dios.
No existieron las barreras raciales como había sucedido en Houston.
Cuando el poder de Dios cayó, atrajo a negros y blancos por igual.
Todas las razas llegaban para estar en la presencia de Dios.
Personas de todo el mundo fueron a esa modesta propiedad para ver
lo nuevo que Dios estaba haciendo."
"Los bancos de la calle Azusa eran tablones de madera y el púlpito
era dos cajas vacías dadas vueltas, una sobre la otra. Aun así,
desde esta humilde propiedad comenzó un máximo mover de Dios. Por
tres años, día y noche, el milagroso poder de Dios no paró. Había
reuniones tres veces al día, los siete días de la semana. Algunas
reuniones eran continuadas, sin comienzo ni final. Los curiosos,
incrédulos, y creyentes hambrientos se congregaban en el lugar."
"La atmósfera era insostenible para una
persona carnal. Los no creyentes caían al piso en arrepentimiento.
No se le daba honra a nadie por causa de sus medios o educación,
sino por los dones dados por Dios. Las reuniones casi no tenían
forma. Las personas oraban o cantaban en el Espíritu y adoraban a
Dios, hasta que el Espíritu Santo le daba a alguien una profecía,
una lengua e interpretación, o un mensaje."
"Seymour supervisaba las reuniones, pero
verdaderamente el Espíritu Santo estaba a cargo. Frecuentemente
Seymour se sentaba detrás de las dos cajas vacías que servían de
púlpito. Durante la oración él ponía su cabeza dentro de la que
estaba arriba y el poder de Dios caía. Él se mantenía humilde,
nunca pidiendo nada de atención para él o buscando algún crédito o
gloria por los sucesos."
3. BILL
DROTS: Canadiense y Pentecostal por experiencia. En plena 2ª
guerra mundial y en Normandía mientras cumplía con órdenes de sus
superiores y las balas silbaban a diestra y siniestra suya; después
de haber sido tiroteados dos de sus compañeros, él iba a depositar
algo que le mandaron a un lugar donde los otros dos no alcanzaron a
llegar, y mientras iba, empezó a recibir el Espíritu Santo; hablaba
en lenguas y a la vez tuvo una visión: vio el mapa de Sur América y
en su parte norte observó al territorio de Colombia ardiendo en
llamas y oyó la voz del Señor que le decía: “Te he llamado a Sur
América”. Era 1948 cuando llegó
a Barranquilla y en 1949 llegó a
Cali para llevar a cabo la visión que vio. Hubo persecución,
amenazas y necesidades, pero Bill, tenía un fuego que lo había
tocado y no quería dejarlo apagar. Una noche, después de haber
orado con el propósito de volverse a su país, Dios le habló y le
dijo que había sido llamado a Colombia a traer avivamiento. Esa
noche hubo 9 colombianos en el
culto y todos cayeron bajo el fuego celestial, mientras Bill desde
el púlpito vio una llama que flotaba
como una hoja dorada asentándose sobre un asesino que se
había entregado a Cristo. El fuego había tocado a los primeros
vallunos y se esparcía por todas partes, pues los que eran llenos
se iban a sus pueblos a llevar la experiencia Pentecostal.
EL FUEGO TOCA POR
TODAS PARTES: Estos días, han reportado las noticias de
Estados Unidos el gran fuego o incendio que hay en su frontera con
México y como no han podido extinguirlo. Ha quemado miles de
hectáreas de bosques y montes. Así, de esa manera, el fuego de Dios
se extendió rápidamente por todas partes simultáneamente. Fuego de
Dios cayó en la India sobre un grupo de niñas en un internado; en
Inglaterra cayó fuego sobre la gente y hablaban en lenguas por el
Espíritu; en Rusia, en los países bajos, hasta en el África,
Oriente Medio y Sur América. Dios quiere tocar con fuego, Dios
quiere avivar la Iglesia.
Necesitamos un incendio
cuyo origen venga del cielo, necesitamos otra vez carbones
encendidos tomados por ángeles, del mismo altar del trono de Dios,
y puestos sobre los labios de una iglesia y de personas apagadas y
contaminadas, que perdieron el fuego y la pureza, la visión y el
amor por los perdidos. Necesitamos un derramar de fuego con
urgencia, hoy mismo, mañana puede ser tarde, fuego celestial que
sane nuestros ojos y quite toda escama de religiosidad e hipocresía
espiritual, en medio de nosotros mismos.
1. El
fuego muestra la presencia de Dios en nuestras vidas. Llama que
consume las cosas indeseables y nos purifica.
2. Dios
confirmo las leyes del viejo testamento con fuego. En el Sinaí el
fuego descendió en un solo lugar,
3. Pero
en el día Pentecostés descendió sobre muchos. En el día
Pentecostés lo hizo con fuego igual, pero de una manera muy
diferente.
4. Esto
simboliza que la presencia de Dios esta al alcance de todos. El
fuego del Espíritu Santo está presente para que lo usemos.
CONCLUSIÓN: El
hombre del fuego, al enfrentarse a los mentirosos, erigió el Altar
de Dios; pero los falsos profetas y el rey, levantaron un
altar lleno de drama y de comedia. Un altar sin fuego, hombres sin
toque celestial; pero cuando llegó el turno al hombre tocado
por fuego, levantó el altar a Dios y para Dios (muchos
levantan altares para si mismos, para ser ellos temidos y
reverenciados) Elías lo hizo para Jehová... Sacrificó para Jehová y
luego hizo lo que ya muchos dejaron de hacer...: Oró a Dios, pidió
lo que ya muchos no piden, ni la teología moderna admite ni permite
a sus discípulos inteligentes de estos tiempos modernos, porque
creen que no lo necesitan, pidió fuego EN EL ALTAR, y el
fuego cayó.
¿No creen
ustedes que hoy necesitamos ser tocados por el fuego de Dios?;
Necesitamos ser marcados y quemados por el incendio del cielo.
Necesitamos que se quemen las impurezas, los odios, los rencores,
egoísmos; que se quemen los pecados ocultos, los chismes, las
envidias; necesitamos fuego, fuego, fuego de arriba que selle, que
transforme, que avive, que de nuevo vigor para cumplir con la tarea
en los últimos días de la iglesia en la tierra.
Para comentarios
sobre este tema, contacte al autor:
kpalacio30@hotmail.com
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